ALIMENTOS FERMENTADOS, como hacerlos en casa

Los alimentos fermentados son algunos de los mejores quelantes y agentes de desintoxicación disponibles, lo que significa que pueden ayudar a que su cuerpo deshaga una gran variedad de toxinas, incluyendo metales pesados. Ello restaura eficazmente su propio sistema de desintoxicación, y los alimentos fermentados/cultivados son fundamentales en este proceso de auto-sanación. Y no es necesario consumir cantidades más grandes.



Cómo hacer fácilmente y rápidamente tus propias verduras fermentadas en casa:

1. Utilizar verduras orgánicas y sal marina

Es muy importante que las verduras sean orgánicas o de cosecha propia y fresca, y que la sal no sea yodada, ya que el yodo interfiere con la fermentación. El repollo y el pepino son las mejores verduras para utilizar, ya que tienen el tipo de bacteria que estás buscando para mejorar la salud intestinal. También podés agregar una mezcla de otras verduras, tales como zanahorias, berenjenas y cebollas, de acuerdo a tu gusto.

2. Cortar las verduras para liberar los jugos

Usar un repollo entero, un pepino y cualquier otra verdura que te guste. Cortar finamente y luego masajear o golpear las verduras para liberar los jugos y mezclarlas en un bol.

3. Colocar las verduras en un frasco

Usar un frasco grande y llenarlo completamente con las verduras. Presionar las verduras hasta el fondo del frasco.

4. Llenar con agua salada

El agua salada protege a las verduras contra el crecimiento de microorganismos que las llevan a la putrefacción, y además promueve el crecimiento de las bacterias buenas, los lactobacilos. Para hacer la solución de salmuera, utilizar 1-2 cucharaditas de sal marina de buena calidad y 1 litro de agua purificada. Mientras más sal añadís, más lento será el proceso de fermentación y más ácidas serán las verduras. Demasiada sal matará a las bacterias. Asegurate de que la sal se haya disuelto completamente. Añadir la solución de salmuera al frasco, asegurándote de que cubra completamente las verduras.

5. Aplastar las verduras

Es importante que las verduras permanezcan en el agua durante la fermentación. Presionalas hacia abajo con un mazo, piedras o algo similar. Asegurate de que quede un espacio vacio de 2 cm por sobre líquido. Colocar la tapa firmemente.

6. Almacenar en un lugar fresco y sombreado

Fijate que el frasco se mantenga alejado del sol, y que esté a temperatura ambiente.

7. Abrir el frasco una vez por día

Es una buena idea poner el frasco dentro de un balde o un bol ya que la fermentación puede causar mucha presión y generar pérdidas de líquido. Abrir el frasco por lo menos una vez por día para liberar la presión, empujar hacia abajo las verduras que han subido a la superficie y luego cerrar el frasco de nuevo.

8. Continuar el proceso anterior por lo menos durante 3 días

Fermentar las verduras por lo menos desde tres días hasta una o dos semanas, hasta que tengan el sabor deseado. Retirar el peso y guardar el frasco en la heladera, listo para comer. La mezcla va a durar mucho tiempo así que podés comerla por un periodo extendido.

9. Agregar una cucharadita de verduras fermentadas a los alimentos

Para promover la flora intestinal saludable, agregar al menos una cucharadita de las verduras fermentadas una vez por día a los alimentos. Si tu estómago es especialmente delicado, tomá un poco del jugo del chucrut nomás.

leer más aquí:

http://saikuhayotravidaposible.blogspot.com.ar/2013/11/alimentos-cultivados-o-fermentados.html




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