La transición a una dieta sin carne


1.-Transforma las comidas que habitualmente tomas, como la pasta, guisos o sopas, reemplazando la carne por soja texturizada o legumbres. Usa el tofu (queso de soja) para diferentes recetas de sopas o ensaladas, y para reemplazar el queso gratinado usa tofu desmenuzado o la levadura de cerveza en copos. La clave está en reducir paulatinamente y reemplazar la carne en tu dieta para siempre.
2.-Visita las tiendas especializadas en busca de productos que te harán más fácil sustituir lácteos y carne. Busca hamburguesas vegetales, seitán, tofu, tempeh y leches desoja, avena o arroz. Puedes descubrir también la nata de soja, margarinas vegetales, mayonesa sin huevo, quesos sin lácteos y otros productos que te asombrarán.. Muchos alimentos no contienen ni necesitan ingredientes animales en su fabricación.
3.- Atrévete a probar alimentos nuevos. Las hamburguesas y salchichas vegetales son un primer paso, asi como el tempeh, el tofu o el seitán, pero hay una gran cantidad de recetas que provienen de regiones como la India, China, Tailandia o Medio Oriente, donde preparan muchos platos vegetales. No temas a lo nuevo, dejar la carne es una aventura para el paladar. Prueba el hummus (paté hecho de garbanzos y especias), curries vegetales, falafel (bollos de especias y harina de garbanzo), seitán, rollitos primavera, sushi y makis de vegetales y frutas, cereales como el mijo, la quinua, el bulgur (burgol). Te darás cuenta que comer carne no es otra cosa que reducir la variedad de tu dieta, y conocerás sorprendentes y deliciosos sabores.
Cuando cocines, puedes reemplazar todos los
productos de origen animal.
Así, en vez de utilizar...
Mantequilla:
Fríe en margarina vegetal, agua, vino, cerveza, vinagre o caldo vegetal, dependiendo de la receta.Cocina con margarinas y aceites 100% vegetales.
Leche:
Prueba las variedades de soja, arroz, avena o almendras. Estas leches sirven tanto para beber como para cocinar, y tienen más ventajas nutricionales que las leches de origen animal: no tienen colesterol, son bajas en grasa y muchasde sus variedades están enriquecidas con calcio y otros nutrientes. Pueden ser consumidas por personas de todas las edades, y son especialmente recomendadas para las personas que tienen alergia o intolerancia a la lactosa o la caseína (proteína y azúcar de la leche).
Helados:
Prueba el chocolate sin leche, los helados de soja o arroz, y los tradicionales sorbetes de fruta. ¡Nunca más tomarás un postre con colesterol!
Huevos:
Existen productos comerciales que reemplazan el huevo (hechos de almidón de patatas), que venden en cualquier tienda ecológica o especializada.
Para los platos salados, un huevo se reemplaza con una cucharada de harina de garbanzos o de maíz mezclada con dos cucharadas de agua.
Para preparaciones dulces, una banana, una manzana o un trozo de tofu molido pueden reemplazar un huevo.
Gelatina:
Busca en las tiendas especializadas el agar-agar, un alga que se usa en sustitución de la gelatina, es transparente y de sabor neutro. Es mucho más común de lo que parece, ya que muchas pastelerías la prefieren por sus propiedades nutricionales superiores a las gelatinas hechas con desechos de animales.
Hamburguesas:
Existen muchas variedades de vegetales, granos, algas y semillas. La soja texturizada, la quinua y el mijo también te permiten crear tus propias hamburguesas y albóndigas, que podrás aderezar y condimentar como tú quieras.

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