Las Harinas más saludables

Las harinas de frutos secos, legumbres y pseudo cereales, las más recomendadas.

La mejor opción es buscar las alternativas más convenientes e incluirlas en una proporción adecuada. ¿Cómo elegirlas?
El primer punto es que cualquiera sea el grano o semilla de donde provengan siempre conviene que sean integrales. Esto significa que sea una molienda completa que incluya desde el germen (la parte interna) hasta la cáscara. Siendo así, toda harina que sea integral completa, es superior a cualquiera refinada, porque aportará fibras, fundamentales para la salud.
Luego, entre las opciones que existen en el mercado, habrá que ver las variantes más convenientes. La harina de arroz no contiene gluten y por eso, es una opción para los celíacos. El consejo: no resulta tan fácil de manipular y aporta almidones, que no tienen demasiado beneficio nutricional.
Pero también hay otras más aconsejadas. Esta es la selección.
De legumbres
- De garbanzos. Es una de las más utilizadas y una buena alternativa para reemplazar al huevo. Para ello, se deberá unir una cucharada de harina de garbanzos con tres cucharadas de agua. Además de servir para ligar ingredientes, aportará proteínas y minerales.
- De soja. Su ventaja es que es muy fácil de manipular. Aunque, solo es recomendable consumir la de tipo orgánico, que se consigue en dietéticas y almacenes especializados.
- De lentejas. Es un poco más áspera para digerir. Por eso, es mejor realizar las preparaciones con los granos de lentejas.
De pseudo cereales
Dentro de este grupo, están las variedades de mijoquinoa o amaranto. Al ser cereales tan chiquitos, permiten una mejor manipulación y hacer muchos más preparados, tanto dulces como salados.
Si se consume harina de trigo, conviene que sea integral.
SI SE CONSUME HARINA DE TRIGO CONVIENE QUE SEA INTEGRAL

De frutos secos
La de almendras, por ejemplo, es muy utilizada en la repostería.
En síntesis, para una mejor respuesta del cuerpo, lo mejor será optar por las opciones más nutritivas y siempre en las versiones integrales. Pero, aún así, la recomendación es consumirlas en poca cantidad y en cambio, basar la alimentación en los alimentos para los que nuestro cuerpo fue diseñado: agua, frutas frescas, semillas y frutos secos, legumbres, algas, germinados y brotes y fermentados. Estos sí son alimentos funcionales y fundamentales.
Por Patricia Robiano es licenciada en nutrición y coach holística de salud.
clarin.com


La espelta es un cereal altamente energético ya que sus nutrientes principales son los carbohidratos aunque aporta menos calorías que la harina clásica de trigo, pero destaca sobre todo por su alto contenido en proteínas de elevado valor biológico con aminoácidos como la lisina, escasa en otros cereales. Siendo también una estupenda fuente de minerales y vitaminas sobre todo del grupo B.

Su harina tiene un sabor ligeramente dulce con un toque que recuerda a la nuez, siendo más soluble en agua, más fácil de digerir que la harina de trigo y aunque mucho más pobre en gluten que otros trigos panificables, sigue teniendo gluten, por lo que es un cereal que no deben de consumirlo los celíacos.

Aunque sí que se ha observado que personas que dejan de tomar alimentos que contienen trigo común y se pasan a la espelta notan mejoría en el caso de problemas de salud que padecían sin una explicación aparente, por lo que se está introduciendo como una alternativa tanto en aquellos que buscan variar los cereales que consumen escogiendo opciones más saludables, como a nivel médico y nutricional en dietas y determinadas alteraciones.


El trigo sarraceno es un pseudocereal, también llamado trigo morisco, turco o alforfón, que no contiene gluten y es muy rico en proteínas, minerales y vitaminas del grupo B.
Mezclado con harina de trigo, espelta o kamut obtenemos un pan bajo en gluten, muy rico en nutrientes y con nuevos sabores.

3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. La espelta es un cereal altamente energético ya que sus nutrientes principales son los carbohidratos aunque aporta menos calorías que la harina clásica de trigo, pero destaca sobre todo por su alto contenido en proteínas de elevado valor biológico con aminoácidos como la lisina, escasa en otros cereales. Siendo también una estupenda fuente de minerales y vitaminas sobre todo del grupo B.

      Su harina tiene un sabor ligeramente dulce con un toque que recuerda a la nuez, siendo más soluble en agua, más fácil de digerir que la harina de trigo y aunque mucho más pobre en gluten que otros trigos panificables, sigue teniendo gluten, por lo que es un cereal que no deben de consumirlo los celíacos.

      Aunque sí que se ha observado que personas que dejan de tomar alimentos que contienen trigo común y se pasan a la espelta notan mejoría en el caso de problemas de salud que padecían sin una explicación aparente, por lo que se está introduciendo como una alternativa tanto en aquellos que buscan variar los cereales que consumen escogiendo opciones más saludables, como a nivel médico y nutricional en dietas y determinadas alteraciones.

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    2. El trigo sarraceno es un pseudocereal, también llamado trigo morisco, turco o alforfón, que no contiene gluten y es muy rico en proteínas, minerales y vitaminas del grupo B.
      Mezclado con harina de trigo, espelta o kamut obtenemos un pan bajo en gluten, muy rico en nutrientes y con nuevos sabores.

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