LECHES VEGETALES-








Para postres y preparaciones en general es recomendable la leche de Avena.
La avena tiene una muy buena consistencia para cremas y postres en general y además no altera en gran medida el sabor principal de la preparación en cuestión.

Café / Té / licuados con leche:
Es aconsejable la leche de almendras o la de avena, si bien las demás se pueden usar, pero el hecho es que algunos sabores pueden resultar más fuertes que el sabor propio del té o café en cuestión. 

Las leches vegetales al ser un producto 100% natural y sin conservantes, su duración es limitada y depende de los ingredientes empleados (por ej. con endulzantes puede llegar a durar menos), su frescura, la pureza del agua empleada, y de como sean conservadas.

La duración promedio es de unos 2 a 3 días (si bien pueden durar unos días más), bien tapadas en una botella en la heladera, preferentemente de vidrio.

Al momento de servir
Debido a que las leches vegetales se sedimentan luego de preparadas, se sugiere siempre revolver la preparación antes de servir, de esta manera se conservará y se aprovechará mejor el contenido.


Leche de Soja
La bebida de soja o bebida de soya esta elaborada a partir de granos de soja. Se obtiene remojando, moliendo y filtrando la soja. Puede adquirirse en comercios, aunque también se comercializan aparatos para producirla en el hogar.
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Leche de almendras

Colocar 15 almendras en agua y dejarlas aproximadamente 12 hs. para activarlas.

Luego licuar con poca agua y completar con ¾ litro de agua de filtro. Colar con un liencillo. Se puede saborizar agregando: algarroba, cacao, miel de cebada, miel de arroz motti, frutas secas, etc.

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Lo ideal es acostumbrarse a los sabores genuinos y evitar endulzar.

Guardar en la heladera hasta 48 hs…

Esta misma receta se puede utilizar para preparar diferentes leches vegetales.


Leche de Coco
La leche de coco es un ingrediente empleado en las cocinas de Asia y el Caribe (Colombia, Panamá, Venezuela, Puerto Rico) como base platos y salsas. Tiene una apariencia similar a la leche. No se debe confundir esta “leche” con el agua de coco, ya que el “agua” no se saca de la pulpa, sino que está de forma líquida y natural en la cavidad central de la pulpa del coco. El color y sabor de la leche de coco se atribuye a su alto contenido de azúcares y aceites. La leche de coco suele encontrarse en la mayoría de los supermercados europeos y estadounidenses envasada en lata.



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Leche de arroz

Lavar y tostar a fuego mínimo 1 taza de arroz yamaní, sin usar aceite hasta que tome un color dorado. Revolver con cuchara de madera, agregar 10 tazas de agua y cocinar durante 2 horas a fuego lento y con la cacerola tapada.
Agregar pizca de sal marina, filtrar y endulzar a gusto.

Otra opción:

Ingredientes:

4 tazas de agua tibia
1 taza de arroz cocido
1 cucharada de vainilla
3 dátiles (opcional)

Preparación:

Poner todos los ingredientes en la licuadora hasta que se haga una mezcla homogénea. Colar y refrescar.
También puede prepararse con el arroz crudo dejándolo previamente en remojo toda la noche.

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Leche de avena

Ingredientes:

6 cucharadas de avena molida o arrollada.
2 1/2 litros de agua.

Preparación:

Hervir el agua y agregar la avena, revolver de vez en cuando. Cuando suelte el hervor, bajar el fuego a mínimo y cocinar 3′ removiendo continuamente. Colar y servir. Endulzar con miel, canela, vainilla, o pasas licuadas.

La avena es muy energética, se recomienda para los deportistas, personas de la tercera edad, da muy buena energía, combate el cansancio, mejora el stress. Indicado para las personas que tienen problemas digestivos. Favorece la actividad del páncreas y regula la tiroides en caso de hipotiroidismo. Es rica en fibra, regula el tránsito intestinal, ayuda a reducir el colesterol y las enfermedades cardiovasculares.



Leche de ajonjoli-sésamo-

1/2 taza de semilla de ajonjolí
5 dátiles sin semilla
1/4 cucharadita de sal
4 tazas de agua

Preparación: Suavice los dátiles cocinándolos un poco en 1/2 taza de agua. Muela en seco el ajonjolí. Coloque los dátiles, el ajonjolí, la sal, y 2 tazas de agua en la licuadora y licue hasta que la mezcla este suave. Vierta en un recipiente y añada la 1 ½ taza de agua restante en la licuadora para limpiar el contenido. Viértalo a la leche y revuelva bien.


Leche de Algarrobo y ajonjolí (sésamo)

1/2 taza semilla de ajonjolí o girasol
2 tazas de agua
2 cucharadas algarrobo en polvo (carob o carobo o carao)
Miel ó el endulzante preferido

Preparación: mezcle todos los ingredientes hasta que esté cremoso. Añadir una banana, si se desea.



Leche de Manzana

1 taza de semillas de almendras
2 1/2 tazas de agua
2 cucharadas de miel
2 manzanas grandes

Preparación:
Triturar las nueces hasta que esté en harina, añadir el agua y la miel, licuar bien. Pelar las manzanas, quitar el centro y picar el resto. Añadir esto a la licuadora y licuar bien. Enfriar antes de servir. 




Leche de alpiste

Ingredientes

Para 1 litro:

unas 6 cucharadas de semillas de alpiste (para variar la consistencia, simplemente agregar o quitar semillas)
1 litro de Agua

Opcional:

1 cucharada sopera de aceite 
4 cucharadas de azúcar rubia o de infusión de Stevia.
1/2 cucharadita de Vainilla

Procedimiento

1) Remojar en agua las semillas durante unas 8 horas. El remojo las activa y duplican el contenido de minerales incluido como el calcio.

2) Tirar el agua y colocar las semillas en la licuadora, agregar el litro de agua, y opcionalmente el aceite, el endulzante y la vainilla. Licuarlo bien, asegurándose de que hayan quedado bien desechas.

3) Colarlo en un colador fino.



Leche de Avellanas
Consiste en una mezcla de avellanas molidas y agua. Algunas empresas la comercializan en polvo, otras dentro de tetrabrik (envase de cartón) y otras en forma de crema, mezclada con azúcar o algún otro endulzante (se diluye una o dos cucharadas en agua)
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http://saikurecetas.blogspot.com.ar/



SAIKU


PASTITAS DE SÉMOLA





1/4 kg. de sémola ( harina de maiz)
1-1/2 lts. de agua o leche(veganos leche vegetal), o la mitad de cada una 450 gms. de azúcar rubia ( no refinada )
150 gms. de mantequilla ( yo uso aceite )
100 gms. de pasas ( o con cualquier fruta ..mango..duraznos )

Ponga el azúcar en el agua o leche, y hiérvala durante 1 minuto. Agregue las pasas y baje el fuego. En un sartén derrita la mantequilla, agregue la sémola y revuelva con una cuchara de palo por 10 ó 15 minutos, hasta que esté bien dorada, y la mantequilla empiece a separarse de los granos. Baje el fuego. Lentamente eche el líquido endulzado en la sartén donde está la sémola con una mano, mientras con la otra va removiendo. Tenga cuidado, la sémola salpicará conforme el líquido la toque. Revuelva bien para deshacer los grumos. Tape la sartén y deje cocinando por 2 ó 3 minutos, hasta que la sémola absorba el líquido y se vuelva espesa.






OTRO :


 Pasteli de sémola con frutas secas

Ingredientes principales

150 g de sémola de trigo o harina de maiz
500 ml de leche o agua
75 g de azúcar rubia
1 cucharadita de esencia de vainilla
80 g de azúcar para el caramelo
75 g de pasas corinto
75 g de orejones
50 g de piel de naranja
50 g de ciruelas secas
40 g de almendras fileteadas
Orejones




En primer lugar, preparamos un caramelo con 80 g de azúcar en una sartén hasta que tome color.

Aparte, cortamos los orejones, las ciruelas y la piel de naranja en pequeños dados.

A continuación, hervimos la leche (veganos vegetal)e incorporamos la sémola. Dejamos cocer durante 10 minutos a fuego lento, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando.

Después, añadimos el azúcar y la vainilla, y las frutas secas.

Continuamos la cocción a fuego lento durante 10 minutos.

Seguidamente, ponemos el caramelo que hemos hecho en la base de un molde y vertemos la mezcla.

Dejamos enfriar en la heladera durante al menos 2 horas.

Por último, desmoldamos y decoramos con las almendras y orejones.

Servimos.





CUADRADITOS DE VERDURAS , HONGOS Y FRUTOS SECOS.












Ingredientes

2 papas
1 / 2 kilo de zapallo (calabaza )
1 zanahoria
Puerro, albahaca, perejil, ajo, cebolla de verdeo (uno de cada uno)
2 cebollas
2 dientes ajo
1 taza de champiñones u otro hongo
2 cucharadas de harina
1 cucharadita de sal marina
1 cucharadita de pimienta molida
200 grs. de pan rallado
50 grs. de almendras picadas
50 grs. de nueces picadas
50 grs. de pasas de uva picadas
1 cucharada de salsa de soja
1/2 pocillo de vino blanco (opcional)

Preparación
Hacer un caldo de verduras, cocinando durante media hora, en un litro de agua, las papas, el zapallo, la zanahoria y las verduritas.
Añadir una cucharadita de sal marina y un chorrito de aceite al agua de cocción.
Dorar las cebollas trozadas, en aceite, y cuando estén transparentes saltar en la misma sartén, los ajos machacados y los hongos cortaditos. Incorporar, revolviendo, una cucharada de harina.
Agregar el vino, mezclar y subir el fuego.
Incorporar el agua del caldo de verduras, y seguir cocinando durante 5 minutos, sin dejar de revolver.
Luego poner las nueces, las almendras, las pasas, el pan rallado, la salsa de soya, la sal y la pimienta. Hacer, con la ayuda de la harina necesaria, cuadrados y colocarlos en una fuente bien enmantecada. Introducir en horno precalentado y cocinar quince minutos de cada lado.

Puede acompañarse con cualquier tipo de ensaladas, o con las verduras que sobraron del caldo.


EL SEITÁN (carne vegetal)









El Seitan es la proteína vegetal del gluten del trigo que se obtiene por procedimientos naturales y que además esta elaborado con tamari ,algas kombu, y gengibre.
Es un alimento de origen chino que tiene más de 600 años. Los japoneses, habituales consumidores del seitán, lo denominan Kofu.
El seitán se obtiene a partir de la harina de trigo integral: es la proteína del trigo (gluten) que ha sido separada del almidón y del salvado después de amasarlo, lavarlo y finalmente cocerlo.
No contiene grasas saturadas ni colesterol, por tanto, colabora a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Llamado también “carne vegetal” por su alto contenido en proteínas, olor, sabor y consistencia. Puede comerse de diversas formas como sustitutivo de la carne. Si se come también carne, no se debe abusar del seitán.
Además de ser una fuente de proteínas, contiene vitamina B2 y hierro, aportando muchas menos calorías que la carne.

Con qué combinar el seitán en la cocina:
- Cereales
- Pasta
- Sopas, caldos y cocidos
- Estofados
- Barbacoas
- Canapés y aperitivos
- Platos típicos: albóndigas, croquetas, empanadas, rellenos de verduras, canelones,...
De todas las proteínas vegetales el Seitan es la que más merece el calificativo de “carne vegetal”, no-solo por su alto contenido en proteínas sino por su textura y color. Además aporta más ventajas que la carne:
MÁS PROTEINAS
MÁS DIGERIBLE
SIN COLESTERON
MENOS GRASA
MENOS SAL
MENOS CALORIAS
Tanto el Seitan como el Tofu son fáciles de digerir y muy bajos en calorías, por lo que son ideales para niños, ancianos y problemas digestivos. También esta recomendado para los deportistas ya que ayuda a desarrollar la musculatura.
El Seitan puede tratarse igual que la carne: Empanada, frita, con cualquier aceite a la parrilla, en forma de estofado, o bien elaborado como albóndigas o hamburguesas. Al tener un suave sabor se puede reforzar con salsa de soja, especias o cualquier otro tipo de aliño.







Elaboración del Seitán (gluten)
• Amasamos la harina como si fuesemos a hacer pan (o sea sólo con agua).
• Cuando está bien amasada la dejamos dentro de un recipiente cubierta de agua durante 45 minutos y luego empezamos a "lavar" esta masa dentro del agua que de inmediato empezará a volverse blanca. Eso es señal de que el almidón se va desprendiendo de la masa.
• Cuando el agua ya está blanquísima la tiramos y ponemos agua limpia.
• Continuaremos el proceso de lavado hasta que el agua salga transparente que es la señal de que ahora sólo nos queda el Seitán (gluten) o proteína del trigo que es conocida en muchos circulos naturistas con la palabra japonesa Seitán (gluten).
• Esa bola resultante la dividiremos en dos o tres trozos.
• Mientras tanto pondremos a hervir el litro de agua con el vaso de salsa de soja, los ajos, y el alga Kombu.
• Cuando hierva echaremos las bolitas de Seitán (gluten) y dejaremos que hierva a fuego lento durante 45 minutos.
• Luego apagaremos el fuego y lo dejaremos tapadito hasta que se enfríe.
Ingredientes para la elaboración del Seitán (gluten)
• 1 kg. de harina de trigo (no es necesario que sea integral ya que no aprovecharemos el salvado o fibra).
• 1 litro de agua.
• Un vaso (250 cl.) de salsa de soja (soya).
• 1 cabeza de ajos.
• 1 cucharada sopera de genjibre rallado.
• Un trocito de alga Kombu de unos diez centímetros de largo y diez de ancho.
(El alga Kombu ayudará en la digestibilidad del Seitán (gluten) y también aumentará el contenido en minerales pero si no tenemos tampoco pasa nada).
Conservación del Seitán (gluten)
Una vez ya no está caliente podemos cortar las bolitas en rodajas o como nos guste mas.
El Seitán (gluten) dentro de la nevera (refrigerador) dura sólo tres o cuatro días por lo que si tenemos congelador es mejor congelarlo ya que así nos puede durar meses.
Hemos de tener la precaución de congelarlo en bolsitas individuales donde vaya la porción que vayamos a comer cada vez.






Hay que tener en cuenta que el Seitán (gluten)
Depende de la calidad o tipo de harina nos saldrá mayor o menor cantidad de Seitán (gluten).
En algunos paises ya venden la harina pura de Seitán (gluten) con lo cual nos ahorraríamos el proceso de amasado, remojo y "lavado" de la masa.Simplemente hay que añadir un poco de agua a esa harina pura de Seitán (gluten) y darle forma de bolita. El resto del proceso es idéntico.



Cómo cocinar con soja texturizada



Tipos de soja texturizada


La soja texturizada es un ingrediente muy común en la cocina vegetariana y vegana, un producto con un aspecto que nos puede resultar extraño al principio, con mucho volumen y poco peso, que nos puede recordar a los cereales de desayuno pero con un potencial culinario muy interesante. La soja texturizada, proteína vegetal texturizada, carne de soja o TVP son trozos deshidratados hechos a base de harina o concentrado de soja que han pasado un proceso de texturización para conseguir un alimento bajo en grasas, muy rico en proteínas, con elasticidad, ternura, jugosidad y agradable al masticar, con un sabor suave pero no neutro y que se pueda utilizar como normalmente se utiliza la carne (puedes leer más sobre la fabricación de la soja texturizada aquí). Por eso podemos encontrar muchos tipos de soja texturizada en el mercado, aunque las más comunes son la soja texturizada fina, soja texturizada gruesa y filetes de soja texturizada.
La soja texturizada no se deshace ni se rompe fácilmente como el tofu, pero tiene mejor sabor y textura que éste.
Es fácil de conservar y tarda mucho tiempo en ponerse mala. Simplemente guárdalo en la propia bolsa, bien cerrado, o en un bote que cierre bien, en un lugar fresco y seco alejado de la luz solar.
Para hidratarla es suficiente con dejarla reposar en agua caliente (más o  menos 2 partes de agua por cada parte de soja texturizada) hasta que esté blanda. Pero todo esto lo veremos con más detalle a lo largo del artículo.

Tipos y tamaños

Hay unos cuantos tamaños y formas de soja texturizada que podemos encontrar y utilizar en diferentes preparaciones:
Soja texturizada fina
Soja texturizada fina
La soja texturizada fina es la que encontramos en trocitos más pequeños, de unos 5 mm, en bolsas o paquetes que parecen de cereales. Si lo miramos de cerca vemos que son trocitos pequeños e irregulares de aspecto fibroso y esponjoso, aunque secos. Hay a quien le gusta comerla tal cual, con yogur por ejemplo, porque su sabor es muy suave y su textura crujiente, pero lo normal es hidratarla y dorarla o mezclarla con salsa. La soja texturizada fina no apelmaza, es decir, no podemos aglomerarla tal cual, los trocitos no se pegan entre sí, por lo que no podemos hacer hamburguesas o albóndigas con la soja tal cual, sino que debemos mezclarlo con harina u otros aglomerantes (más adelante hablaremos de ello).
Soja texturizada gruesa
Soja texturizada gruesa
La soja texturizada gruesa es más grande  que la fina, de entre 2,5 y 3 cm (sin hidratar) en forma de bolitas o trozos más bien esféricos de aspecto esponjoso y fibroso. Al hidratarlos aumenta su tamaño y se vuelven mucho más tiernos. Absorben muy bien los líquidos de caldos y guisos y desarrollan un gran sabor y aroma al hacerlos a la plancha o fritos.
Filetes de soja texturizada
Filetes de soja texturizada
Los filetes de soja texturizada o milanesas de soja son trozos mucho más grandes (de hasta 12 cm), más planos y de aspecto más fibroso. La idea es que los puedas hidratar rápidamente en agua caliente (preferiblemente con especias) y dorar a la plancha o con un poquito de aceite, estilo filete rápido. Por supuesto se pueden rebozar, empanar o servir con salsa.
Soja texturizada oscura
Soja texturizada oscura o tipo “ternera vegetal”
La soja texturizada oscura o tipo “ternera vegetal” es muy parecida a los filetes o milanesas de soja, pero de tamaño más pequeño y con sabor y aroma de salsa de soja y especias. Por lo general tiene una textura más fibrosa y mejor sabor de base, por lo que no es necesario añadirle muchos más condimentos, sólo hidratarla y saltearla, hacerla a la plancha, freírla o servirla con salsa. Se puede encontrar también con gluten para un aspecto y textura más agradables aún.
Bolitas de soja texturizada oscura
Bolitas de soja texturizada oscura
Las bolitas de soja texturizada oscura son como las anteriores, pero con forma esférica, como la soja texturizada gruesa, y pueden ser un poco más grandes. También están precondimentadas con salsa de soja y especias, por lo que su sabor es mucho más complejo y no necesitan mucho más.
Soja texturizada en cortezas
Soja texturizada en cortezas
La soja texturizada en cortezas o en trozos es como los filetes de soja texturizada, pero en tamaño más pequeño y más finas. A veces se vende como “cerdo vegetal”. Gracias a lo fina que es y a su tamaño más discreto nos permite hacer guisos y platos con salsas aportando una textura y sabor diferentes. Especialmente indicada para salteados con verduras y platos orientales, al igual que la soja texturizada oscura.
Podemos encontrar varios tipos de soja texturizada en cortezas, dependiendo de la marca, que son más finas, más gruesas, con o sin gluten, con especias, más o menos fibrosas, etc.
Dos tipos de soja texturizada
Dos tipos de soja texturizada
En esta foto podéis ver la diferencia entre dos tipos de soja texturizada en cortezas grandes. La primera es más fibrosa e irregular, mientras que la segunda es más esponjosa y lisa. Ambas están muy buenas, pero la diferencia de textura puede hacer que nos guste una más que la otra.
Soja texturizada en trozos
Soja texturizada en trozos
Esta es otra forma en la que podemos encontrar soja texturizada, en trozos largos y abombados, fibrosos y carnosos (aunque están deshidratados, se nota después, al hidratarlos y cocinarlos), que nos pueden servir para otras preparaciones en las que preferimos unos trozos más alargados, como pastas, masas rellenas, wraps o bocadillos. Funciona igual que las demás, hay que hidratarla y condimentarla.
Soja texturizada en tiras
Soja texturizada en tiras
La soja texturizada en tiras suele ser más larga que la anterior, pero también más fina. A veces se vende como “pollo vegetal”. Se hace muy rápidamente y tiene una textura más esponjosa que fibrosa que mejora mucho al dorarla a la sartén o a la plancha. Queda especialmente bien en salteados con verduras, con salsas espesas y en algunos tipos de tartas saladas.

Hidratación

Como la soja texturizada viene seca y deshidratada, tenemos que someterla a un proceso de hidratación que la ablande, la haga crecer y adquiera una textura agradable al masticar. Lo mejor para hidratarla es utilizar agua y/o líquidos ligeros o salsas muy líquidas, de forma que pueda absorber muy bien toda la humedad necesaria.
  • Utiliza agua caliente en lugar de fría, se hidratará mucho antes. En agua fría puede tardar entre 10 y 30 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos (10 minutos para la soja texturizada fina y hasta 30 para los filetes de soja texturizada), mientras que en agua caliente reducimos a la mitad el tiempo requerido.
  • Se puede hervir en lugar de remojar, acelerará mucho más el proceso y nos dejará una soja texturizada precocida con una mejor textura de cara a su posterior preparación, especialmente en las sojas texturizadas gruesas y de tamaños medios y grandes. Al cocerla hasta que quede blanda mejoraremos su textura, que será más jugosa y fibrosa que esponjosa, ya que no sólo proporcionamos agua, sino también calor, que cocinará un poco la soja y quedará más carnosa por dentro.
  • Ten en cuenta que la soja texturizada duplica su tamaño al hidratarla. Aunque te parezcan trozos pequeños, puede que después de hidratados sean una cantidad excesiva para el plato que quieres preparar. No te preocupes, lo puedes guardar en un tupper bien cerrado, en la nevera, hasta 3 días.
  • Necesitarás algo más del doble de agua que de soja texturizada, y un poco más si vas a hervirla (entre el agua que absorbe y el que se evapora puede quedarte alguna parte un poco más dura si no hay suficiente agua.
  • Puedes escurrir el exceso de agua, pero no la estrujes como si fuese una esponja (salvo que sea necesario para la receta que vayas a hacer), porque expulsará demasiada agua y al cocinarla se nos quedará algo seca y vacía por dentro, además de que con el calor de la cocción, sobre todo si la vas a hacer frita o a la plancha, irá encogiendo y endureciéndose.
  • Se puede añadir salsa de soja, caldo de verduras y especias al agua en el que la hidratemos o la pongamos a hervir. De hecho es recomendable si queremos que tenga un buen sabor. Si usas caldos o salsas procura que sean ligeros, ya que si no la soja texturizada no absorberá bien el agua y quedará dura.

Cocción

Una vez hidratada la soja texturizada podemos cocinarla de muchas maneras. De hecho, podemos hidratarla mientras la cocinamos, como hacemos al hidratarla en agua hirviendo, o incluso podemos mezclar métodos de cocción. Veamos algunos ejemplos.

Hidratar y cocinar

Para este ejemplo utilizaremos esta soja texturizada en cortezas:
Soja texturizada
Llenamos un bol con agua bien caliente, ponemos la soja texturizada y la dejamos reposar:
Soja texturizada en remojo
Tras 15 minutos comprobamos si está tierna apretándola con los dedos en diferentes puntos. Si hay alguna parte que esté aún un poco dura, déjala un ratito más. Durante el tiempo de hidratación puedes mover la soja texturizada, o darle la vuelta para que absorba por todas partes.
Una vez hidratada veremos que está muy tierna y que ha crecido bastante. Sácala del agua pero no la aprietes ni la estrujes, es mejor que conserve el líquido.
Soja texturizada hidratada
Aquí podemos ver cómo está la soja texturizada después de un rato en agua caliente, y la diferencia entre la hidratada y la seca:
Soja texturizada hidratada vs seca
Sacamos la soja texturizada del agua y la haremos a la plancha. Como así, tal cual, tiene más bien poco sabor, utilizaremos especias y salsa de soja.
Calienta 2 cucharadas de aceite en una sartén a fuego medio-alto y pon la soja texturizada. Espolvorea con un poquito de tomillo, ajo en polvo y una pizca de sal (si no vas a usar salsa de soja) y cuando se haya dorado por un lado, dale la vuelta y espolvorea con un poco más de tomillo y ajo. Dóralo por ambos lados, este será el resultado:
Soja texturizada a la plancha
Puedes añadir salsa de soja (u otra salsa ligera) mientras se dora, y además de no tener que añadir sal, porque la salsa ya es de por sí salada, le daremos un mejor aspecto y sabor:
Soja texturizada a la plancha con salsa de soja
Importante para que nos quede jugoso y carnoso:
  1. No escurras en exceso la soja texturizada, es preferible que conserve el agua porque al freírla o hacerla a la plancha parte de ella se evaporará.
  2. No aplastes mucho la soja texturizada mientras se hace, porque provocarás que se salga gran cantidad del agua que retenía. Aplastarla un poquito para que coja color está bien, pero si nos pasamos mucho se quedará seca y con textura de esponja de baño por dentro.
  3. Es preferible dorarla a fuego medio-alto durante unos pocos minutos que mucho tiempo a fuego lento. Para que desarrolle buenos sabores y se produzcan reacciones de maillard sólo necesitamos que se tueste, pero que por dentro permanezca jugosa. Si lo hacemos a fuego lento va a tardar mucho más en dorarse y la humedad interior irá desapareciendo, se evapora y se queda seco.
  4. Utiliza poco aceite, si lo freímos en demasiado aceite el agua sale del interior más rápidamente y entrará parte de aceite. Si queremos freírlo con más aceite podemos hacerle un buen rebozado o empanado, que también queda estupendo:
Soja texturizada rebozada con especias
Para este rebozado hemos usado harina de trigo, especias y agua, formando una crema espesa y pasando cada trozo de soja texturizada de forma que no queden zonas sin cubrir, y friéndolo en más aceite (lo justo para cubrir el fondo de la sartén). Cuando hagas soja texturizada rebozada o empanada puedes escurrirla un poquito (sin secarla del todo, sólo un poquito, exprimirle unas gotas), porque el rebozado evitará que se evapore demasiada agua.
Por supuesto, si queremos una soja texturizada mucho más rica en sabores, es preferible remojarla o cocerla en agua con especias, salsas y/o caldo de verduras:
Soja texturizada fina
Para hacer esta soja texturizada fina la vamos a hidratar en agua caliente con tomillo, perejil y salsa de soja.
Soja texturizada fina en remojo
En pocos minutos empieza a hincharse absorbiendo el agua, la salsa de soja y el sabor de las especias. Podemos removerlo de vez en cuando para que el sabor quede más homogéneo. Una vez hidratada escurrimos el exceso de agua si lo hubiese, calentamos 1-2 cucharadas de aceite en una sartén pequeña o mediana y doramos la soja texturizada unos minutos. Se pueden añadir más especias y salsas mientras se dora.
Soja texturizada frita
Y este es el resultado, una soja texturizada doradita y suelta, que podemos utilizar como si fuese carne picada, por ejemplo, con un plato de pasta, como relleno para canelones o lasagna, para una pizza, etc. También se puede dorar un poquito más y añadir salsa de tomate. Se puede añadir un poquito más de salsa de soja si lo queremos con más sabor, otras especias, cebolla u otras hortalizas picadas, etc.

Tostar, cocer y dorar

En algunos casos nos vendrá mejor otro tipo de hidratación y cocción, por ejemplo para hacer una salsa boloñesa. La ventaja de esta combinación de métodos es que permite hacerlo todo en la misma sartén y sin tener que andar sacando y metiendo ingredientes. Funciona especialmente bien con sojas texturizadas de tamaños pequeños y medios (soja texturizada fina, en tiras, en trozos o gruesa), que caben bien en una sartén mediana junto con el agua necesaria para que se hagan.
Consiste en poner directamente en la sartén la soja texturizada, sin hidratar, junto con aceite y especias, dorarlo ligeramente y añadir el agua. Haremos un ejemplo con soja texturizada en tiras. Ponemos un puñadito en la sartén a fuego medio con 1-2 cucharadas de aceite de oliva, tomillo y ajo en polvo. Cuando empiece a dorarse añade suficiente agua como para cubrir perfectamente los trozos (a pesar de que flotan):
 Soja texturizada en tiras, preparación a la sartén
En la imagen de arriba vemos la soja texturizada, sin hidratar, ligeramente tostada, y a continuación la misma soja texturizada a la que acabamos de añadir el agua:
Soja texturizada en tiras, preparación a la sartén
Ponlo a fuego medio-alto y que mantenga la ebullición hasta que se evapore todo el agua. Tardará poquito y la soja texturizada tendrá mucho mejor aspecto y sabor. Ojo, al poner la soja texturizada en la sartén podemos añadir de paso cebolla picada, pimiento y otras verduras y hortalizas que queramos, así se hará todo junto y nos ahorramos tener que hacerlo aparte. También se puede añadir salsa, caldo de verduras u otras especias aprovechando la cocción. El tiempo de cocción dependerá de la cantidad de agua y del tipo de soja texturizada, serán alrededor de 5 minutos. Tras ese tiempo se habrá evaporado la mayor parte del agua, y podemos añadir si queremos un poco más de aceite para saltearlo, una salsa, u otros ingredientes. Nosotras hemos puesto un chorrito de salsa teriyaki y así es como ha quedado:
Soja texturizada en tiras con teriyaki
Listo para un salteado estilo oriental, para unos rollitos, wraps, para comer tal cual…
Preparando la soja texturizada de esta forma permitimos que conserve el agua, pero a la vez se tueste, desarrolle nuevos sabores, y no se seque por dentro. Además de jugosa queda carnosa y elástica, muy agradable.
También con este método hemos hecho un plato de soja con tomate:
Soja con tomate
Cuando terminó de hervir y evaporarse el agua dejamos que se dorase un par de minutos y añadimos la salsa de tomate, removiendo constantemente, hasta que redujese un poco. Es una preparación muy sencilla que sirve para acompañar un montón de platos (especialmente de pasta), como tapa o ración y para un bocadillo rápido.

Hervir y dorar

Es un método que funciona mejor con sojas texturizadas de tamaño mediano a grande, porque las hidrata en menos tiempo, las cuece y acaban con una textura mucho más agradable que sólo hidratadas y doradas a la sartén. También sirve con la soja texturizada fina, aunque para ésta es mejor el método anterior de tostar-hervir-dorar.
Lo que haremos será poner la soja texturizada en una cacerola mediana con abundante agua, caldo de verduras, salsa de soja y/o las especias que queramos según el sabor que nos interese conseguir. Lo ponemos a fuego medio-alto y dejamos que hierva lo suficiente como para que quede bien tierna. Después la sacamos y la incorporamos a la sartén con el resto de ingredientes o la doramos un poco antes de ponerla en un guiso.
Así es como hemos hecho estas brochetas de soja texturizada gruesa:
Brochetas de soja texturizada gruesa
Después de cocer la soja texturizada gruesa con caldo de verduras, albahaca, tomillo, perejil y hierbabuena, la hemos ensartado en los palitos y la hemos puesto en la sartén con 2 cucharadas de aceite, a fuego medio-alto y hemos vertido un chorrito de salsa de soja por encima.

Aglomerados

Con soja texturizada, especialmente las de tamaño más pequeño, se pueden hacer aglomerados como albóndigas, salchichas o hamburguesas. Como dijimos al principio, la soja texturizada no se pega, no aglomera, queda siempre suelta, por lo que necesitaremos otros ingredientes que nos ayuden a crear una masa compacta con la que podamos trabajar, que se pueda cocinar con diferentes métodos de cocción y que no se deshaga.  A la hora de hacer hamburguesas o albóndigas en ocasiones no es necesario hidratar la soja texturizada porque se hidratará con el líquido que iremos incorporando para hacer la masa.
A modo de ejemplo hemos hecho unas hamburguesas de soja texturizada. Para ello hemos mezclado 6 cucharadas de soja texturizada fina con 6 cucharadas de harina de trigo, 2 cucharadas de salsa de soja y una pizca de perejil, albahaca, hierbabuena, romero, cilantro, tomillo, pimienta negra molida, pimentón ahumado, ajo y cebolla en polvo y hemos ido añadiendo poco a poco agua caliente, removiendo constantemente, hasta lograr una masa consistente aunque ligeramente pegajosa (no hay problema porque las hacemos con molde y las congelamos antes de calentarlas. Si las haces a mano para freír en el momento, añade un poco más de harina una vez hecha la masa y forma las hamburguesas mojándote las manos con aceite para que no se te peguen). Después de darles forma con el molde las hemos dejado 40 minutos en el congelador (lo suficiente como para que se congele la mayor parte) y las hemos puesto directamente en la sartén a fuego medio con 3 cucharadas de aceite. Las hemos dorado 3-4 minutos por cada lado y les hemos puesto una salsa casera (2 cucharadas de salsa de soja, 1 cucharada de ketchup, 1 cucharadita de ajo en polvo y 1/2 cucharadita de melaza) para terminar de dorarlas:
Hamburguesas de soja texturizada
Al hacer hamburguesas hay que procurar no pasarnos de harina en la masa, porque a más harina más duras y secas quedarán, por eso preferimos hacer una masa más pegajosa, que conserve más la humedad que hará que la soja texturizada quede más tierna, pero como es muy difícil de manejar tal cual, la congelamos para que mantenga la forma. Después, al calentarla, no se deshará ni se romperá, y no es necesario descongelarla para cocinarla.

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SAIKU